Economía y trabajoInterpretación
Sueldos bajos y servicios que cubren menos: la trampa de los jóvenes españoles, con datos de 2026
Los menores de 25 cobran la mitad del salario medio, un piso se lleva el 98,7 % del sueldo joven y las listas de espera crecen. La trampa y la salida.
En resumen
Los jóvenes españoles cobran mucho menos que el trabajador medio: en 2024 los menores de 25 años ganaron de media 15.136 € brutos al año y los de 25 a 34 años, 25.103 €, frente a 29.540 € del conjunto (INE). Alquilar un piso en solitario se llevaba el 98,7 % del salario neto de un joven asalariado a finales de 2025, la tasa de emancipación cayó a un mínimo histórico del 14,5 % y las personas en lista de espera quirúrgica llegaron a 853.509. La respuesta del centro radical trata sueldo y servicios como un solo paquete para los años de los 20 a los 35: subir la productividad y la contratación en la puerta de entrada y llevar los servicios públicos hacia la etapa de la vida en que los sueldos son más bajos.
Ideas clave
- En 2024 los menores de 25 años ganaron de media 15.136 € brutos al año y los de 25 a 34 años, 25.103 €, frente a una media general de 29.540 € (Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE).
- El paro de los menores de 25 años fue del 23,33 % en el tercer trimestre de 2026, frente al 10,18 % general; Eurostat situó el paro juvenil de España en el 22,9 % en julio de 2026, frente al 15,1 % de la UE.
- Alquilar un piso en solitario costaba a un joven asalariado el 98,7 % de su salario neto a finales de 2025, y la emancipación juvenil cayó al 14,5 %, la más baja registrada (Consejo de la Juventud de España).
- A finales de 2025 había 853.509 personas esperando una operación programada, con una espera media de 121 días; la espera media bajó un poco mientras subía el número de personas en lista.
- La salida une más productividad en la puerta de entrada con servicios adelantados a los años en que el sueldo es más bajo.
Entre los problemas que enumeraba el discurso de lanzamiento de Democracia 21 hay uno que reconoce cualquier español de menos de 35 años: años de sueldos bajos mientras los servicios públicos cubren cada vez menos. Las dos mitades se alimentan entre sí. Un sueldo bajo se aguanta si viene acompañado de sanidad, escuela infantil y un alquiler razonable, y un servicio más flaco se aguanta con un buen sueldo. A los jóvenes españoles les tocan las dos cosas a la vez, y los datos de 2026 enseñan lo apretada que es la trampa.
Lo que cobran los jóvenes
La Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE de 2024, publicada en mayo de 2026, sitúa el salario bruto medio en 29.540 € al año. Los menores de 25 años ganaron 15.136 €, más o menos la mitad. Los de 25 a 34 años, 25.103 €, y la curva solo alcanza la media en la franja de 35 a 44 años, con 29.533 €. Dentro de las franjas jóvenes los escalones son empinados: 15.636 € entre los 20 y los 24 años, 22.723 € entre los 25 y los 29, 26.944 € entre los 30 y los 34. Son cifras nominales, y el sueldo de los más jóvenes subió menos de 450 € entre 2022 y 2024.
Una parte de la explicación es que muchos jóvenes apenas consiguen entrar. La Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2026 sitúa el paro de los menores de 25 años en el 23,33 %, frente al 10,18 % del conjunto de la población. Los datos de julio de Eurostat muestran lo lejos que está España de sus vecinos: un 22,9 % de paro juvenil frente al 15,1 % de la UE. El salario mínimo ha subido mucho, hasta 1.221 € al mes en catorce pagas, 17.094 € al año según el Real Decreto 126/2026, y ya está por encima de lo que gana en un año el menor de 25 años medio. Eso habla tanto de contratos cortos y jornadas parciales como de lo que se paga por hora.
Lo que tiene que pagar ese sueldo
El Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España mide la otra cara. A finales de 2025, alquilar un piso en solitario costaba de media 1.176 € al mes, el máximo registrado, y eso equivalía al 98,7 % del salario neto medio de un joven asalariado, 1.191 €. Una habitación costaba una mediana de 400 €. Los alquileres subieron un 8,9 % en un año. El resultado es la cifra que resume la trampa: solo el 14,5 % de las personas de 16 a 29 años vivía fuera de casa de sus padres, el dato más bajo que ha registrado el observatorio.
Los servicios muestran el mismo apretón de forma más silenciosa. El sistema de información sobre listas de espera del Ministerio de Sanidad contaba 853.509 personas esperando una operación programada a finales de 2025, con una espera media de 121 días y un 21,6 % esperando más de seis meses. Para una primera consulta con el especialista había 84,42 personas por cada mil en lista, 1,2 más que un año antes, con una espera media de 102 días. La lectura honesta es que la espera media bajó un poco durante el año mientras el número de personas en lista seguía creciendo. Los servicios llegan a más gente y más despacio, y quien puede pagarse un seguro privado se sale de la cola. Con 15.000 € al año esa salida está cerrada.
Dos respuestas con media razón cada una
La izquierda lo lee como un problema de sueldos y un problema de servicios, y acierta al decir que los servicios forman parte de lo que vale un sueldo. Anthony Giddens construyó su Estado de inversión social sobre esa idea: la escuela infantil, la formación y la sanidad que aumentan la capacidad de las personas son una inversión, y un país que deja que se adelgacen lo paga más tarde con menos productividad y menos hijos.
La tradición liberal de mercado acierta al decir que las subidas salariales duraderas salen de la productividad y de empresas dispuestas a contratar a jóvenes y formarlos. Un paro juvenil del 23 % indica que la puerta de entrada al mercado laboral resulta demasiado cara o demasiado arriesgada para las empresas, y un salario mínimo, por bienvenido que sea, no puede subir el sueldo de quien no es contratado. La formación en el puesto, el paso que convierte un primer año de 15.000 € en un sueldo de 27.000 € a los treinta, necesita un primer empleo donde ocurrir.
Raghuram Rajan aporta la pieza que une las dos. En El tercer pilar sostiene que mercado, Estado y comunidad tienen que funcionar los tres, y que la gente se queda atascada allí donde la comunidad es débil. Los jóvenes españoles se quedan atascados en una comunidad muy concreta, la casa de sus padres, y ahí el apoyo del Estado les llega de forma indirecta, a través de las pensiones, la sanidad y la vivienda de sus padres.
Adelantar el Estado del bienestar
La posición que no encaja en ningún bando consiste en contar sueldo y servicios como un solo paquete a lo largo de la vida de una persona y llevar una parte mayor a los años de los 20 a los 35, cuando el sueldo es más bajo y se toman las decisiones de consecuencias más largas: dónde vivir, si formarse, si tener hijos.
En la práctica eso supone hacer dos cosas a la vez. En el lado laboral, abaratar la contratación en la puerta de entrada y mejorar la formación que se recibe en ella: cotizaciones sociales más bajas para un primer contrato indefinido que incluya formación acreditada, pagadas con lo que se gana en empleo, y un camino claro de las prácticas remuneradas al contrato. En el lado de los servicios, dirigir los próximos euros de gasto público a la etapa joven: vivienda pública y social en alquiler adjudicada con un cupo para menores de 35 años, plazas de 0 a 3 años para que un segundo sueldo pueda seguir trabajando, y una sanidad que llegue a la gente antes que la lista de espera, empezando por la atención primaria y la salud mental.
Y medir el paquete, igual que España ya mide el déficit. Cada año el Gobierno podría publicar una sola cifra para los jóvenes: salario neto mediano, menos el alquiler mediano de una habitación o un piso, más los servicios que un joven puede usar de verdad. Cuando esa cifra suba, la trampa se estará aflojando. El INE y el Consejo de la Juventud ya publican casi todos los componentes. El discurso pide un país en el que los jóvenes quieran quedarse, y esa cifra es la que nos dirá si lo estamos construyendo.
Preguntas y respuestas
¿Cuánto cobran los jóvenes en España?
Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE de 2024, publicada en mayo de 2026, los trabajadores menores de 25 años ganaron de media 15.135,59 € brutos al año, los de 25 a 34 años 25.103,30 €, y la media del conjunto fue de 29.540,26 €. Los de 20 a 24 años ganaron de media 15.636 € y los de 25 a 29 años, 22.723 €.
¿Cuál es el paro juvenil en España en 2026?
La Encuesta de Población Activa del INE situó el paro de los menores de 25 años en el 23,33 % en el tercer trimestre de 2026, frente al 10,18 % del conjunto de la población. El dato comparable de Eurostat para julio de 2026 fue del 22,9 % en España y del 15,1 % en la UE.
¿Qué parte del sueldo de un joven se va en alquiler en España?
El Consejo de la Juventud de España calcula que alquilar un piso en solitario a finales de 2025 costaba 1.176 € al mes, el 98,7 % del salario neto medio de un joven asalariado (1.191 €). Una habitación costaba una mediana de 400 €.
¿Cuál es el salario mínimo en España en 2026?
El Real Decreto 126/2026 fija el salario mínimo de 2026 en 1.221 € al mes en catorce pagas, 17.094 € al año.
Fuentes
- Encuesta Anual de Estructura Salarial. Año 2024. INE (2026)
- Salario medio bruto por sexo y edad (Encuesta Anual de Estructura Salarial). INE (2026)
- Encuesta de Población Activa. Tercer trimestre de 2026. INE (2026)
- Euro area unemployment, July 2026. Eurostat (2026)
- Observatorio de Emancipación. 2025: balance general. Consejo de la Juventud de España (2026)
- Sistema de Información sobre Listas de Espera en el SNS: situación a 31 de diciembre de 2025. Ministerio de Sanidad (2026)