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El Estado de inversión social de Giddens en la Europa de 2026: lo que dicen los datos de la UE

Empleo récord, escuelas infantiles aún lejos del objetivo y formación de adultos muy rezagada. Cómo le va a la idea de Giddens en la UE, con las últimas cifras.

Ilustración de cómic: Lucía lleva una maceta y Sami saluda con un libro en la Calle Común, junto a un tarro de cristal con monedas de oro del que brota un arbolito verde.

En resumen

El «Estado de inversión social» de Anthony Giddens pedía que el bienestar invirtiera en las capacidades de las personas, y la UE adoptó la idea con el Pilar Europeo de Derechos Sociales y sus objetivos para 2030. Los resultados son desiguales: la tasa de empleo de la UE alcanzó un récord del 76,1% en 2025 frente a un objetivo del 78%, la escolarización de menores de tres años llegó al 39,3% en 2024 frente al 45%, y la formación de adultos ronda el 39,5% frente al 60%. La inversión social funciona mejor allí donde los gobiernos construyen servicios que la gente simplemente usa, y se queda atrás cuando depende de que cada persona encuentre su propio camino.

Ideas clave

  • Giddens propuso transformar el Estado del bienestar protector en un Estado de inversión social que forma capital humano.
  • La tasa de empleo de la UE de 20 a 64 años marcó un récord del 76,1% en 2025; el objetivo para 2030 es el 78%.
  • En 2024 el 39,3% de los menores de tres años estaba en educación infantil formal, frente a un objetivo del 45% para 2030; Países Bajos llegó al 78,9% y Eslovaquia se quedó en el 5,1%.
  • La participación de adultos en formación ronda el 39,5%, frente a una meta del 60%.
  • El patrón: los objetivos se cumplen con servicios que la gente usa por defecto y se incumplen cuando cada persona debe orientarse sola.

Cuando Anthony Giddens escribió La tercera vía en 1998 dio a la política social europea una de sus expresiones más duraderas. El Estado del bienestar, sostenía, debía convertirse en un Estado de inversión social. El dinero público debía aumentar el capital humano del país, había que animar a cada ciudadano a invertir en sus propias capacidades y la igualdad debía entenderse como inclusión: oportunidades reales para que cada cual mejore su posición.

Casi treinta años después, la idea está por todas partes en la política europea. El Pilar Europeo de Derechos Sociales, aprobado en 2017, recoge 20 derechos y principios, y su plan de acción de 2021 fijó tres objetivos para 2030: al menos un 78% de las personas de 20 a 64 años con empleo, un 60% de adultos formándose cada año y 15 millones de personas menos en riesgo de pobreza o exclusión social, 5 millones de ellas niños. En julio de 2026 la Comisión publicó su revisión. Es buen momento para preguntarse, con números, cómo le va a la inversión social.

Empleo: el objetivo al alcance

Las cifras de Eurostat, publicadas en abril de 2026, sitúan la tasa de empleo de la UE para las personas de 20 a 64 años en el 76,1% en 2025: 197,7 millones de personas y la proporción más alta desde que empezó la serie en 2009. Subió 0,3 puntos respecto a 2024 y 0,8 respecto a 2023. El think tank progresista FEPS cita una lectura más reciente del 76,3%. El objetivo del 78% está cerca.

Las medias esconden a las personas que Giddens más quería incluir. La tasa de empleo de los hombres fue del 80,9% y la de las mujeres del 71,3%, una brecha de 9,6 puntos. En Italia la brecha es de 19,1 puntos y solo el 58% de las mujeres de 20 a 64 años trabaja. Le siguen Rumanía y Grecia. En el otro extremo, Estonia casi no tiene brecha y en Lituania las mujeres trabajan algo más que los hombres. Los países que cierran la brecha suelen ser los que hacen compatible el trabajo con la crianza, y eso nos lleva a la escuela infantil.

Escuelas infantiles: la inversión social más clara

Si alguna política encaja en la definición de Giddens, es la educación infantil. Desarrolla las capacidades de los niños cuando son más moldeables y permite trabajar a sus padres, sobre todo a las madres. La UE fijó sus primeros objetivos de atención a la infancia, los llamados objetivos de Barcelona, en 2002, y los Estados miembros adoptaron otros nuevos en diciembre de 2022: en 2030, al menos el 45% de los menores de tres años debería estar en educación o cuidado infantil formal.

Las últimas cifras de la Comisión dan un 39,3% en 2024, 5,7 puntos por debajo. La dispersión es enorme. Países Bajos llegó al 78,9%; Eslovaquia, al 5,1%. España está entre los que más han avanzado, con una subida de 15,3 puntos entre 2015 y 2024. La Comisión señala el coste como una de las principales barreras para las familias desfavorecidas y propone como remedio plazas gratuitas o tarifas en función de la renta.

Esta es la inversión social en su versión más eficaz. Una plaza de escuela infantil es un servicio que la familia usa con naturalidad en cuanto existe y es asequible. Nadie tiene que rellenar un plan de formación ni elegir entre proveedores para beneficiarse.

Formación de adultos: donde el trampolín se hunde

La tercera pata es el aprendizaje a lo largo de la vida, y aquí la distancia es mayor. El objetivo es que el 60% de los adultos se forme cada año en 2030. FEPS sitúa el último dato en el 39,5%. La reducción de la pobreza también va muy por detrás de su meta, y la propia revisión de la Comisión califica el avance de desigual. Su comunicación de julio de 2026 fija tres prioridades para los próximos años: la asequibilidad y el coste de la vida, aprovechar la inteligencia artificial para el futuro del trabajo y una prosperidad compartida, y reducir las desigualdades.

La formación de adultos depende de que cada persona decida formarse, encuentre un curso, consiga tiempo libre y calcule si le compensará. Quienes más la necesitan, los trabajadores con poca cualificación en empresas pequeñas, se topan con todos esos obstáculos a la vez. Un trampolín que hay que buscar, montar y subir uno mismo ayuda sobre todo a quienes ya estaban en forma.

Lo que la evidencia le dice a un centro radical

Al juntar los tres resultados aparece un patrón. La inversión social funciona cuando el Estado construye algo que la gente simplemente usa: una plaza de escuela infantil, un colegio, una oficina de empleo que de verdad coloca a la gente. Se queda atrás cuando depende de que cada persona se oriente sola en un mercado de opciones.

De ahí sale una posición que toma algo de cada tradición. De la izquierda: los servicios públicos universales, y la educación infantil por encima de todo, son un derecho y la herramienta más eficaz contra la desventaja heredada, así que el objetivo del 45% debe tratarse como un suelo. Del lado liberal de mercado: el gasto social es una inversión y debe juzgarse por lo que devuelve en empleo, ingresos y autonomía, con resultados publicados programa a programa. Y de ninguna de las dos: la política social debe seguir el ciclo vital y poner el dinero donde se forman las capacidades. Primero la escuela infantil, después el momento a mitad de carrera en que alguien cambia de empleo o de sector.

En la formación de adultos, eso significa diseñar el trampolín para que vaya hacia la persona. Derechos de formación en una cuenta personal, acreditados de forma automática y que viajan de un empleo a otro, con tiempo pagado para usarlos y resultados publicados de cada centro, convierten una elección que solo hacen los más seguros en una opción por defecto que tiene todo el mundo. Giddens le dio a Europa el objetivo. Los datos de 2026 muestran que la ejecución tiene que ser tan automática como una plaza en la escuela infantil.

Preguntas y respuestas

¿Qué es el Estado de inversión social?

Es el término de Anthony Giddens, en «La tercera vía» (1998), para un Estado del bienestar que gasta en desarrollar las capacidades de las personas para que puedan trabajar y valerse por sí mismas, además de protegerlas cuando las cosas van mal.

¿Cuáles son los objetivos sociales de la UE para 2030?

El plan de acción de 2021 del Pilar Europeo de Derechos Sociales fijó tres: al menos un 78% de personas de 20 a 64 años con empleo, un 60% de adultos formándose cada año y al menos 15 millones de personas menos en riesgo de pobreza o exclusión social, 5 millones de ellas niños.

¿Va la UE camino de cumplir sus objetivos sociales?

Solo en parte. El empleo alcanzó un récord del 76,1% en 2025 y es el más cercano a su meta; la formación de adultos y la reducción de la pobreza van muy atrasadas, según la revisión de la Comisión de julio de 2026 y las reacciones que suscitó.

Fuentes

  1. EU employment hits record high, but gender gaps persist across nations. The Brussels Times (2026)
  2. Early education for under-3s. European Commission (2026)
  3. A renewed commitment to protect and empower EU's citizens. European Commission (2026)
  4. FEPS reacts: European Commission communication on the Action Plan on the European Pillar of Social Rights. FEPS (2026)
  5. Barcelona targets for early childhood education and care. European Public Health Alliance (2022)
  6. Third way. Encyclopaedia Britannica (2024)

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