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Excelencia e igualdad en la escuela: lo que dice PISA 2022 de España y Estonia
La escuela española es bastante igualitaria y tiene pocos alumnos excelentes; Estonia tiene las dos cosas. Qué muestra PISA y cómo lograr más apoyo y más reto a la vez.
En resumen
En PISA 2022 España sacó 473 puntos en matemáticas, al nivel de las medias de la OCDE y de la UE, con resultados más igualitarios que la media de la OCDE pero solo un 6 % de alumnos excelentes, la proporción de países que puntúan muy por debajo. Estonia sacó 510, con un 13 % de alumnos excelentes y un 85 % por encima del nivel básico, y solo el 4 % de sus alumnos de 15 años había repetido curso, frente al 22 % en España. La lección del centro radical: la excelencia y la igualdad crecen juntas cuando el alumno que se atasca recibe ayuda pronto y el que puede ir más lejos recibe reto en la misma aula, así que España debería sustituir la repetición por refuerzo temprano y ampliación dentro de clase.
Ideas clave
- España sacó 473 puntos en matemáticas en PISA 2022 (media OCDE 472, UE 474); Estonia sacó 510, tercera entre los países de la OCDE y la UE tras Japón y Corea.
- Solo el 6 % de los alumnos españoles alcanzó los niveles altos 5 y 6 en matemáticas, la misma proporción que Letonia, Croacia o Turquía, países con medias mucho más bajas; Estonia tuvo un 13 % (OCDE 9 %).
- Los resultados españoles son más igualitarios que la media de la OCDE: el origen socioeconómico explica en torno al 16 % de las diferencias en matemáticas, cerca del 15 % de la OCDE; en Estonia, el 13 %.
- El 22 % de los alumnos españoles de 15 años había repetido curso y, con la misma nota en matemáticas, un alumno desfavorecido tenía casi cuatro veces más probabilidades de haber repetido; en Estonia, solo el 4 %.
- Excelencia e igualdad avanzan juntas cuando el alumno recibe apoyo pronto y reto dentro de la misma aula.
El discurso de lanzamiento de Democracia 21 dice que la educación tiene que dar más apoyo a quien no llega y más avance a quien puede ir más lejos, y que excelencia e igualdad van juntas. Es una de las afirmaciones del discurso que los datos pueden poner a prueba directamente, porque PISA mide los dos extremos de la clase. La última ronda completa, PISA 2022, publicada en diciembre de 2023, coloca a España y a Estonia una al lado de la otra de una forma que zanja la cuestión y señala qué debería cambiar España.
Dónde está España
Los alumnos españoles de 15 años sacaron 473 puntos en matemáticas, la competencia principal de 2022. El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) explica que es estadísticamente igual que la media de la OCDE (472) y el total de la UE (474), al nivel de Alemania, Francia, Lituania y Hungría. Como casi todos, España bajó tras la pandemia: 8 puntos desde 2018, frente a 17 de la media de la OCDE y 20 de la UE. Castilla y León (499), Asturias y Cantabria (495) encabezaron las comunidades.
La fuerza de España es la igualdad. El INEE sitúa a cada país según su media y según la distancia entre sus alumnos más fuertes y más flojos, y España cae en el cuadrante bueno, por encima de la media y más igualitaria que la media, junto a Estonia, Irlanda, Polonia, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia y Lituania. El análisis de EsadeEcPol, de Lucía Cobreros y Lucas Gortazar, calcula que en torno al 16 % de las diferencias en matemáticas se explica por el origen socioeconómico del alumno, cerca de la media de la OCDE y sin cambios desde 2018, y que la segregación escolar por nivel social está por debajo de la media de la OCDE, aunque sigue siendo alta en Madrid y Cataluña.
La debilidad de España está arriba. Solo el 6 % de los alumnos españoles alcanzó los niveles 5 y 6 en matemáticas. El propio INEE señala la anomalía: en la mayoría de los países la proporción de alumnos excelentes crece con la media, y la de España está con Letonia, Croacia y Turquía, cuyas medias son significativamente más bajas. Un sistema con resultado medio y una cima tan estrecha frena a los alumnos que podrían llegar más lejos.
Y abajo hay una costumbre que España paga. En PISA 2022, el 22 % de los alumnos españoles de 15 años había repetido curso, frente al 28 % de 2018, en parte por la promoción automática tras el confinamiento de 2020. EsadeEcPol encontró que, con la misma nota en matemáticas, un alumno desfavorecido tenía casi cuatro veces más probabilidades de haber repetido que uno favorecido, la segunda mayor brecha de la OCDE.
Lo que Estonia hace distinto
Estonia sacó 510 puntos en matemáticas, tercera entre los países de la OCDE y la UE tras Japón y Corea en la comparación del ministerio. Su nota de país de la OCDE muestra los dos extremos a la vez: el 85 % de los alumnos alcanzó al menos el nivel básico 2 en matemáticas (media OCDE 69 %) y el 13 % fueron alumnos excelentes (OCDE 9 %), con un 11 % arriba en lectura y un 12 % en ciencias. El origen socioeconómico explicaba el 13 % de las diferencias en matemáticas, algo menos que el 15 % de la OCDE, y la distancia entre alumnos favorecidos y desfavorecidos era de 81 puntos, frente a una media de 93. Esa distancia creció en Estonia entre 2012 y 2022, un aviso incluso para los mejores.
Dos detalles de la nota de país importan para España. El 96 % de los alumnos estonios había ido a educación infantil un año o más, y la OCDE señala que en todos los países esos alumnos sacan mejores notas a los 15 años incluso descontando el origen. Y solo el 4 % de los alumnos estonios de 15 años había repetido curso, frente a una media de la OCDE del 9 %; la nota añade que la repetición suele ser menos frecuente en los sistemas con mejores resultados.
Así que el dilema entre excelencia e igualdad se disuelve en los datos. Estonia tiene menos alumnos abajo y más arriba, con la misma escuela comprensiva para todos.
Apoyo y reto en la misma aula
La izquierda acierta en que una escuela común y comprensiva, con poca segregación y apoyo real para quien se queda atrás, es la base de un sistema justo, y la relativa igualdad española es un logro que hay que proteger. La tradición liberal de mercado acierta en que la escuela necesita expectativas altas y espacio para quien puede ir más lejos, y en que un país con un 6 % de alumnos excelentes desperdicia un talento que necesita.
Lo que no encaja en ninguno de los dos campos es el cambio concreto que señalan los números españoles. La repetición es la herramienta principal de España para el alumno que se queda atrás, y cae sobre todo en los niños más pobres con el mismo nivel de rendimiento. Amartya Sen preguntaría qué puede hacer de verdad un alumno después del curso extra; la pregunta comparativa es qué compraría ese mismo esfuerzo empleado de otra manera. Así que la repetición debe ser la excepción, decidida caso a caso, y ese esfuerzo debe ir al refuerzo temprano: tutoría en grupos pequeños en primaria en cuanto un alumno se descuelga en lectura o matemáticas, cuando la distancia aún es pequeña. En el otro extremo, ampliación para los alumnos más capaces dentro de la misma clase y del mismo centro, problemas más difíciles, clubes al estilo de las olimpiadas, la opción de adelantar una asignatura un curso, sin separarlos en centros distintos a los 12 años.
Después, medir los dos extremos, como pide la reforma gradual de Popper: cada comunidad debería publicar cada año su proporción de alumnos por debajo del nivel básico y su proporción arriba, y probar primero los programas de refuerzo y ampliación en algunos centros, con grupos de comparación, antes de extenderlos. Eso da a la «excelencia e igualdad juntas» del discurso una cifra a la que responder, y Estonia demuestra que la cifra se puede alcanzar. Los tres primeros años son donde empieza el apoyo.
Preguntas y respuestas
¿Qué tal le fue a España en PISA 2022?
España sacó 473 puntos en matemáticas, estadísticamente igual que la media de la OCDE (472) y de la UE (474), tras bajar 8 puntos desde 2018, menos que la caída de 17 de la OCDE. Castilla y León (499), Asturias y Cantabria (495) fueron las comunidades con mejor resultado.
¿Por qué Estonia sale tan bien en PISA?
Estonia combina una media alta (510 en matemáticas), muchos alumnos excelentes (13 %) y pocos alumnos rezagados (el 85 % supera el nivel básico). Casi todos sus alumnos fueron a educación infantil un año o más y muy pocos repiten curso. La nota de país de la OCDE muestra también una brecha social menor que la media, aunque creció entre 2012 y 2022.
¿Puede un sistema educativo tener a la vez excelencia y equidad?
Sí. En PISA 2022 el ministerio sitúa a Estonia, Irlanda, Polonia, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia y Lituania, junto con España, entre los sistemas con resultados superiores a la media y menor dispersión que la media. Estonia demuestra que los mejores sistemas producen además más alumnos excelentes.
¿Cuántos alumnos repiten curso en España?
En PISA 2022, el 22 % de los alumnos españoles de 15 años decía haber repetido al menos una vez, frente al 28 % de 2018. EsadeEcPol encontró que, con la misma nota en matemáticas, un alumno desfavorecido tenía casi cuatro veces más probabilidades de haber repetido que uno favorecido, la segunda mayor brecha de la OCDE.
Fuentes
- Resultados de PISA 2022 (Boletín de Educación educainee, número 79). Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (INEE) (2023)
- PISA 2022 Results: Country note, Estonia. OCDE (publicado por el Ministerio de Educación e Investigación de Estonia) (2023)
- Everything you need to know about PISA 2022 on equity. EsadeEcPol (Lucía Cobreros y Lucas Gortazar) (2023)