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Escuela infantil de 0 a 3 años en España: una propuesta para llegar a los niños que más la necesitan
España escolariza a más menores de tres años que casi toda Europa, y los niños que más ganarían son los que menos plaza consiguen. Un plan para ponerlos primero.
En resumen
España ha ampliado deprisa el primer ciclo de educación infantil: en 2022 estaba escolarizado el 41,8 % de los menores de tres años y el 64,2 % de los niños de dos, muy por encima de la media de la UE, con ayuda de 670 millones de fondos de recuperación para unas 65.000 plazas públicas desde 2021. Pero los hijos de las familias más pobres han sido los que menos acuden, y el coste es la barrera principal. La propuesta del centro radical: dar a los niños de hogares con pocos ingresos el primer derecho a una plaza gratuita, ofrecérsela de oficio a través de los expedientes del ingreso mínimo vital y su complemento por infancia, que la financiación siga al niño a cualquier centro acreditado y usar sorteos donde falten plazas para medir lo que cambian de verdad los primeros años.
Ideas clave
- En 2022 el 41,8 % de los niños españoles menores de tres años estaba escolarizado, 9,9 puntos más que una década antes; entre los de dos años, el 64,2 %, frente a una media de la UE del 38,6 %.
- Desde 2021 el Gobierno ha dado a las comunidades 670,1 millones de los fondos europeos de recuperación para nuevas plazas públicas, con unas 65.000 plazas creadas o previstas y prioridad para niños de uno y dos años.
- La brecha por renta es grande: con datos de 2016 citados por Save the Children, acudía el 62,5 % de los niños del quinto más rico, frente al 26,3 % del más pobre; la mayoría de las familias que no podían usar el servicio decía que no podía pagarlo.
- Proponemos una plaza gratuita garantizada para los niños de hogares con ingreso mínimo vital o su complemento por infancia, ofrecida de oficio, con financiación que sigue al niño a cualquier centro acreditado.
- Donde la demanda supere las plazas, sorteo público y publicación de lo que hacen los primeros años por el lenguaje, la preparación para la escuela y el empleo de las madres.
Cualquier discusión sobre movilidad social acaba volviendo a los primeros años de vida. Cuando un niño empieza primaria, las diferencias de vocabulario, atención y confianza que luego aparecen en PISA y en el acceso a la universidad ya están ahí. Por eso la pregunta más importante de la categoría de esta semana quizá sea la menos discutida en las campañas españolas: qué niños consiguen una buena plaza de educación infantil antes de cumplir tres años.
España ha construido mucho
Las cifras generales son buenas. Según el Panorama de la Educación 2024 de la OCDE, tal como lo resumió el Gobierno, en 2022 estaba escolarizado el 41,8 % de los menores de tres años, 9,9 puntos más que una década antes. Entre los niños de dos años la cifra era del 64,2 %, frente al 41,8 % de la OCDE y el 38,6 % de la UE, y entre los menores de dos años del 29,7 %, más del doble de la media europea. A los cuatro años, el 97 % de los niños españoles está escolarizado.
El dinero de recuperación ayudó. El registro de reformas españolas de la red Eurydice recoge 670,1 millones entregados a las comunidades desde 2021 para nuevas plazas de primer ciclo, del componente 21 del plan europeo de recuperación, con prioridad para los niños de uno y dos años y unas 65.000 plazas públicas creadas o previstas; repartos posteriores movieron dinero hacia las comunidades que cumplían sus objetivos. En 2026 el ministerio presentó además un borrador de decreto con grupos más pequeños, cuatro niños por profesional antes del año, seis entre uno y dos, ocho entre dos y tres, que se aplicaría de forma gradual desde el curso 2027-2028.
Los niños que más ganarían son los que menos entran
El problema es quién usa las plazas. El mejor desglose por renta es antiguo, y llamativo. Con datos de 2016 citados por Save the Children en 2019, acudía a la escuela infantil el 62,5 % de los menores de tres años del quinto de hogares más rico, frente al 26,3 % del quinto más pobre. El estudio de Educo de 2023 sobre el primer ciclo, también basado en la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, encontró que entre las familias con necesidades de cuidado sin cubrir, el 52,4 % decía que la razón principal era no poder pagarlo y el 36,9 % que no había plazas. Educo añade que el coste es solo una barrera: las familias en las que la madre no trabaja o tiene poca formación, y las de zonas poco pobladas, son las que menos acceden. Las familias españolas soportaban además en torno al 40 % del gasto en educación infantil, frente a cerca del 25 % en Europa, según Save the Children.
Los datos administrativos españoles son hoy mucho mejores que en 2016, y por eso la falta de un desglose actualizado por renta es ya un problema en sí. Una política pensada para la movilidad debería saber cada año a qué niños llega.
Y llegar a los niños adecuados importa, porque es ahí donde la evidencia de efectos duraderos es más sólida. El trabajo de James Heckman sobre programas de calidad para niños desfavorecidos, como ABC/Care en Estados Unidos, estima un rendimiento del 13 % de la inversión en programas de 0 a 5 años, con mejoras en educación, empleo y salud décadas después. Las notas de país de PISA de la OCDE muestran lo mismo a los 15 años: los alumnos que fueron a infantil un año o más sacan mejores notas, incluso descontando su origen. En Estonia, la referencia europea, habían ido el 96 %.
La propuesta
La izquierda acierta en que el primer ciclo debe ser un derecho público, gratuito para las familias con pocos ingresos, porque las brechas en las oportunidades de los niños se abren antes de que empiece el colegio, y el enfoque de capacidades de Amartya Sen pregunta justo eso: qué puede hacer y llegar a ser un niño. La defensa que hacen Halstead y Lind de la educación y los activos empieza en el nacimiento por la misma razón. La tradición liberal de mercado acierta en que el dinero debe seguir al niño, para que las familias elijan cualquier centro acreditado, municipal, cooperativo o privado, y los centros se ganen su financiación siendo buenos, con resultados medidos y publicados.
Lo que no encaja en ninguno de los dos campos es poner la necesidad primero y que el papeleo lo haga el Estado. España ya sabe qué niños son los más pobres: viven en hogares que cobran el ingreso mínimo vital (IMV) o su complemento por infancia. Nuestra pieza de la semana 1 sobre el IMV mostró cuánta gente nunca cobra lo que le corresponde cuando tiene que pedirlo. Así que hay que darle la vuelta:
- Todo niño menor de tres años de un hogar con IMV o complemento por infancia recibe de oficio, por carta y por teléfono, la oferta de una plaza gratuita en los centros acreditados más cercanos, con una persona de referencia que ayuda a la familia a elegir. La oferta sigue en pie hasta que el niño cumple tres años.
- La plaza se financia por niño, con la misma cuantía en un centro público o privado, a condición de que cumpla las ratios del nuevo decreto, admita con las reglas comunes y publique sus resultados.
- Esos niños van primero en todos los procesos de admisión, por delante de otros criterios, en todas las comunidades. El tercer pilar de Rajan se aplica aquí: el centro se convierte en el lugar donde se encuentran los padres de un barrio, así que el ayuntamiento debería gestionarlo como un centro comunitario, con enfermería pediátrica y apoyo a las familias en el mismo edificio.
- Donde falten plazas, un sorteo público entre las familias con derecho las reparte, y el INE y la AIReF siguen a los dos grupos: lenguaje a los tres años, preparación para la escuela a los seis, empleo de las madres, resultados a los doce. En pocos años España sabría qué hace su primer ciclo, para quién y dónde poner el siguiente euro.
El coste se puede decir con claridad. Save the Children calculó en 2019 que universalizar el primer ciclo costaría 1.640 millones de euros. Una garantía dirigida a los niños más pobres cuesta una fracción de eso, y las plazas financiadas con los fondos de recuperación ya están construidas. Lo que falta es una regla que dé esas plazas primero a los niños que más las necesitan.
Preguntas y respuestas
¿Qué porcentaje de niños menores de tres años va a la escuela infantil en España?
El 41,8 % en 2022, según el Panorama de la Educación 2024 de la OCDE recogido por el Gobierno: el 29,7 % de los menores de dos años y el 64,2 % de los niños de dos años. Las dos cifras están muy por encima de las medias de la OCDE y de la UE.
¿Es gratuita la escuela infantil en España?
A partir de los tres años la escolarización es casi universal: está escolarizado el 97 % de los niños de cuatro años. El primer ciclo, de 0 a 3, depende de cada comunidad y municipio, y las familias pagan una parte importante de su coste. Desde 2021, los fondos europeos de recuperación han financiado unas 65.000 nuevas plazas públicas y gratuitas.
¿Ayuda la escuela infantil a los niños desfavorecidos?
La evidencia es más sólida en los programas de calidad dirigidos a niños desfavorecidos. El trabajo de James Heckman sobre el programa ABC/Care estima un rendimiento del 13 % de la inversión en programas de 0 a 5 años, con mejoras duraderas en educación, empleo y salud. La OCDE encuentra que los alumnos de 15 años que fueron a infantil un año o más sacan mejores notas incluso descontando su origen.
¿Por qué las familias más pobres usan menos la escuela infantil?
Sobre todo por el coste: en los datos del INE de 2016, el 52,4 % de las familias con necesidades de cuidado sin cubrir decía que no podía permitírselo y el 36,9 % que no había plazas. Educo añade barreras administrativas y sociales: las familias en las que la madre no trabaja o tiene poca formación, y las que viven en zonas poco pobladas, son las que menos acceden.
Fuentes
- La escolarización de 0 a 3 años en España sube diez puntos en una década y supera las medias de la OCDE y la UE. La Moncloa (2024)
- Reformas en educación y cuidado de primera infancia (EAPI): España. Eurydice, Comisión Europea (2026)
- Retos en la educación entre 0 y 3 años. Financiación y acceso en el primer ciclo de educación infantil por comunidades autónomas. Educo (2023)
- Solo el 26,3% de los niños de 0 a tres años de familias de clase baja va a la escuela infantil. The Objective (datos de Save the Children) (2019)
- 13% ROI Research Toolkit. The Heckman Equation