Servicios públicosInterpretación

Becas en España: lo que pagan y lo que cuesta de verdad estudiar fuera de casa

La beca más alta paga 4.400 euros fijos; un curso fuera de casa en Madrid cuesta 13.600 o más. Los números, la evidencia y una beca mejor diseñada.

Ilustración de cómic: en la Calle Común, Sami camina con un libro, Marco señala una calculadora y Lucía saluda con una llave junto a un puente de monedas entre una casita y una universidad, con una tabla que falta y una moneda dorada a punto de cubrir el hueco.

En resumen

La beca general del Estado para el curso 2026-2027 paga la matrícula más 1.700 euros fijos por renta y 2.700 por residencia, con una pequeña cuantía variable encima, y llega a cerca de un millón de estudiantes. Un estudiante de familia con pocos ingresos que se muda a Madrid afronta entre 12.600 y 15.100 euros al año solo en gastos de vida, así que la parte fija cubre en torno a un tercio. Además, la beca se pierde antes entre los más pobres con peores notas: el 61 % la pierde tras el primer curso. La respuesta del centro radical es una beca que funcione como un contrato: ajustada al coste real de la ciudad, exigente con los resultados, con apoyo antes de retirar el dinero y evaluada con los datos que España ya recoge.

Ideas clave

  • Para 2026-2027 (Real Decreto 179/2026) la beca general paga la matrícula, 1.700 euros por renta familiar baja, 2.700 por residencia fuera del domicilio, de 50 a 125 por excelencia y una cuantía variable de al menos 60 euros.
  • El presupuesto es de 2.559 millones para cerca de un millón de estudiantes; los umbrales de renta se congelaron este año y la cuantía por residencia era de 1.600 euros en el curso 2021-2022.
  • Vivir fuera de casa en Madrid cuesta entre 12.600 y 15.100 euros en un curso de diez meses, antes de la matrícula, así que la parte fija cubre más o menos un tercio.
  • Entre los becarios con peor nota de acceso, el 61 % pierde la beca tras primero (el 80 % en Ingeniería y Arquitectura), frente al 25 % de los mejores.
  • El estudio de José Montalbán sobre una reforma española muestra que las becas con requisitos académicos blandos no tuvieron efecto y las de requisitos exigentes mejoraron el rendimiento y la graduación.

Miriam González cuenta a menudo la historia de sus becas. Estudió en el extranjero gracias a ellas, y en la presentación de Democracia 21 dijo que tiene una «deuda monumental» con el país que la formó. El discurso de lanzamiento añade que aquella misma chica lo tendría hoy difícil, porque la beca ya no llega. Esa afirmación se puede comprobar, y merece la pena hacerlo, porque la beca es la herramienta más directa que tiene España para la movilidad social justo cuando un joven decide si estudia o no.

Lo que paga la beca

Las reglas del curso 2026-2027 están en el Real Decreto 179/2026, publicado en el BOE el 12 de marzo. Un universitario de una familia por debajo de los umbrales tiene gratis la matrícula de los créditos de primera vez. Encima vienen las cuantías fijas: 1.700 euros si la renta familiar está por debajo del umbral más bajo, 2.700 euros si reside fuera del domicilio familiar durante el curso, con el límite de lo que cueste de verdad el alojamiento, y de 50 a 125 euros por una nota media de 8 o más. Lo que sobra del presupuesto tras las cuantías fijas se reparte como cuantía variable, de al menos 60 euros, mayor cuanto menor es la renta y mayor la nota.

Para una familia de cuatro miembros, los 1.700 euros exigen una renta de entre 22.107 y 23.286 euros (cada convocatoria fija la cifra exacta), y las cuantías de residencia y variable exigen menos de 38.242 euros. El Gobierno cifra el presupuesto en 2.559 millones, frente a 2.544 el curso anterior, para cerca de un millón de estudiantes, y dice que el gasto ha subido más de 1.000 millones desde 2018. Este año los umbrales de renta se quedaron donde estaban y los de patrimonio subieron en torno a un 10 %.

Así que el estudiante más pobre que se muda a otra ciudad recibe la matrícula más 4.400 euros fijos, más la parte variable. La cuantía de residencia ha subido deprisa: EsadeEcPol recuerda que en el curso 2021-2022 era de 1.600 euros.

Lo que cuesta estudiar fuera

Vozpópuli calculó en septiembre lo que cuesta un curso de diez meses en una universidad pública de Madrid a un estudiante de fuera, con datos de residencias, comida y transporte. Solo los gastos de vida suman entre 1.260 y 1.510 euros al mes, de 12.600 a 15.100 euros al año, con residencias que cuestan de media entre 950 y 1.050 euros mensuales. Con la matrícula, el total va de 13.615 a 16.341 euros.

Frente a eso, 4.400 euros cubren en torno a un tercio. La cuantía variable añade algo, muy lejos de cerrar la diferencia. Un estudiante de una familia que ingresa 23.000 euros al año solo puede ir si la familia encuentra otros 8.000 o 10.000 euros, si el estudiante trabaja o si elige una universidad a la que pueda ir desde casa. Eso es en la práctica una beca que ya no llega: abre la puerta a quien puede vivir con sus padres y mucho menos a quien tendría que mudarse.

Quién conserva la beca

El mejor retrato de quién recibe la beca y qué pasa después está en el estudio de EsadeEcPol de octubre de 2025, de Lucía Cobreros y José Montalbán Castilla, con microdatos del ministerio sobre las universidades públicas en 2021-2022. La beca llegaba a unos 309.000 estudiantes de grado, el 23,8 % del total, y a cerca del 40 % en Extremadura o Canarias. Los becarios vienen de familias con menos estudios, son más a menudo mujeres y eligen menos los grados más difíciles: el 28 %, frente al 40 % de los demás.

Desde segundo hay que aprobar un porcentaje mínimo de los créditos matriculados: el 65 % en Ciencias, el 90 % en Ciencias Sociales. Ahí el sistema muerde a los estudiantes a los que quiere ayudar. Entre los becarios con peor nota de acceso, el 61 % pierde la beca tras primero, el 80 % en Ingeniería y Arquitectura, frente al 25 % de los que tienen mejor nota. El abandono entre los becarios más flojos llega al 19,4 %, frente al 1,3 % de los más fuertes.

La evidencia más sólida aconseja mantener las condiciones. El estudio de José Montalbán en The Economic Journal aprovechó una reforma española y los cortes nítidos de elegibilidad en una gran universidad. Con requisitos académicos tan suaves como los de la mayoría de becas nacionales del mundo, la beca no tuvo efecto medible en resultados, graduación o abandono. Con requisitos más exigentes, el mismo dinero aumentó la asistencia a los exámenes finales, las notas y la graduación. EsadeEcPol añade que España solo tiene dos evaluaciones rigurosas de sus becas, la de Montalbán y la revisión del gasto de la AIReF de 2019, ambas sobre principios de la década de 2010.

Una beca que funcione como un contrato

La izquierda acierta en que la beca tiene que cubrir lo que cuesta estudiar de verdad, habitación en Madrid o Barcelona incluida, o la universidad sigue siendo más fácil para quien vive en casa. La pregunta de Amartya Sen, qué puede hacer realmente una persona, se aplica al pie de la letra: el derecho a una plaza a la que no puedes permitirte llegar es un derecho débil. La tradición liberal de mercado acierta en que el dinero público debe llevar condiciones y resultados, y la evidencia española la respalda: las condiciones blandas no compran nada.

Lo que no encaja en ninguno de los dos campos es una beca diseñada como un contrato, con obligaciones para las dos partes. El Estado paga el coste real: una cuantía de residencia ligada al precio del alojamiento estudiantil en la ciudad de la universidad, actualizada cada año, para que un estudiante en Madrid y otro en Badajoz reciban lo que hace falta para vivir allí. El estudiante cumple condiciones exigentes. Entre las dos cosas va un escalón de seguridad en primero. Quien no llega recibe un curso de aviso con tutoría obligatoria y una beca parcial, sobre la base de las cuantías parciales que el decreto de este año ya permite para quien se matricula de 48 a 59 créditos, antes de que se retire el dinero. Perder de golpe al 61 % de los becarios más frágiles tira lo que se invirtió en su primer año.

Después, el diseño se prueba, como querría Karl Popper: pieza a pieza. El ministerio ya tiene los microdatos que usó EsadeEcPol. Los umbrales de renta crean experimentos naturales cada año; la AIReF puede estimar, convocatoria tras convocatoria, qué hace cada euro de residencia con la matrícula, la graduación y la elección de grados más difíciles, y publicarlo. Una beca que se evalúa cada año se puede defender en cada presupuesto, y el estudiante que firma el contrato sabe que el Estado cumplirá su parte.

Preguntas y respuestas

¿Cuánto es la beca del Ministerio (beca MEC) en 2026-2027?

Un universitario puede recibir la matrícula gratuita de los créditos de primera vez, 1.700 euros si la renta familiar está por debajo del umbral más bajo, 2.700 euros si reside fuera del domicilio familiar durante el curso (con el límite del coste real), de 50 a 125 euros por una nota media de 8 o más, y una cuantía variable de al menos 60 euros que depende de la renta, la nota y el presupuesto sobrante.

¿Cuáles son los umbrales de renta de la beca MEC?

Para una familia de cuatro miembros en 2026-2027, el umbral de la cuantía de renta de 1.700 euros se fija entre 22.107 y 23.286 euros, el de las cuantías de residencia y variable es de 38.242 euros, y la matrícula se cubre hasta una renta de entre 40.773 y 42.836 euros; cada convocatoria fija la cifra exacta.

¿Se pierde la beca si suspendes asignaturas?

Desde segundo curso hay que haber aprobado un porcentaje mínimo de los créditos matriculados, desde el 65 % en Ciencias hasta el 90 % en Ciencias Sociales. EsadeEcPol encontró que el 61 % de los becarios con peor nota de acceso perdía la beca tras primero, sobre todo por no llegar a ese mínimo.

¿Funcionan las becas?

En España hay muy poca evidencia rigurosa. El estudio más sólido, de José Montalbán, encontró que la misma beca no tenía efecto medible con condiciones académicas blandas y mejoraba las notas y la graduación con condiciones exigentes. EsadeEcPol recuerda que solo existen dos evaluaciones robustas, ambas de principios de la década de 2010.

Fuentes

  1. Real Decreto 179/2026, de 11 de marzo, por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio para el curso 2026-2027. BOE (2026)
  2. Becas y ayudas al estudio 2026-2027: ¿quiénes pueden beneficiarse?. La Moncloa (2026)
  3. ¿Quiénes son los beneficiarios de las becas y cómo avanzan a lo largo del periplo universitario?. EsadeEcPol (Lucía Cobreros y José Montalbán Castilla) (2025)
  4. Countering moral hazard in higher education: The role of performance incentives in need-based grants. José Montalbán (The Economic Journal, 2023; vía RePEc) (2023)
  5. El alto coste de estudiar la carrera fuera de casa: hasta 15.000 euros en universidades públicas. Vozpópuli (2026)
  6. Miriam González promete que Democracia 21 «dará la vuelta a la política como un calcetín». The Objective (2026)

Recibe los artículos de la semana por correo