Ideas e historiaInterpretación

Renata Adler y «Toward a Radical Middle»: de dónde viene la expresión «centro radical»

El «radical middle» nació con una periodista de The New Yorker en 1969. Qué quiso decir Renata Adler y por qué su defensa del lenguaje preciso sigue viva.

Ilustración de cómic: Lucía lleva un libro y Sami levanta su cuaderno en el barrio del faro-biblioteca, junto a un gran libro abierto con un plumín dorado de pluma estilográfica erguido sobre el lomo.

En resumen

La expresión «radical middle», el centro radical, se atribuye a Renata Adler, periodista de The New Yorker, que la usó en la introducción de su recopilación de 1969 «Toward a Radical Middle». Criticó a la izquierda y a la derecha radicales de los sesenta, defendió valores sencillos como la razón, la decencia, la prosperidad y la dignidad humana, y pidió reconciliar a la clase trabajadora blanca con los afroamericanos. Su aportación más duradera al centrismo radical es una disciplina: usar las palabras políticas con precisión, porque el lenguaje inflado dificulta todo acuerdo y toda coalición.

Ideas clave

  • William Safire atribuyó a Renata Adler la invención de «radical middle»; la usó en la introducción de «Toward a Radical Middle» (1969, también fechado en 1970).
  • El libro reúne sus crónicas para The New Yorker sobre política, guerra y derechos civiles, incluida la marcha por la no violencia desde Selma y la marcha del Black Power en Misisipi.
  • Adler criticó a la izquierda y a la derecha radicales de los sesenta y resumió sus valores en razón, decencia, prosperidad y dignidad humana.
  • Veía a su generación como custodia del lenguaje y rechazaba que se usaran palabras cargadas como si fueran intercambiables.
  • Sus críticos encontraron injusto su retrato del radicalismo y poco convincente su apelación a una mayoría; su defensa del lenguaje preciso es su legado duradero.

Toda idea política tiene un primer uso, y el del centro radical pertenece a una periodista de revista. El columnista de The New York Times William Safire atribuyó a Renata Adler, redactora de The New Yorker, la invención de la expresión radical middle. La usó en la introducción de «Toward a Radical Middle» («Hacia un centro radical»), una recopilación de sus crónicas y críticas publicada en 1969 (algunas fuentes, entre ellas la bibliografía de ediciones posteriores, la fechan en 1970). Treinta y cinco años después Mark Satin usó la misma expresión para el título de su propio libro, «Radical Middle».

Adler nació en Milán en 1937 y entró en The New Yorker en 1962, con William Shawn como director. Fue durante poco tiempo crítica de cine principal de The New York Times, entre 1968 y 1969, y volvió después a la revista durante décadas. Más tarde escribió las novelas «Speedboat» y «Pitch Dark», y libros sobre juicios por difamación y sobre el caso Bush contra Gore. «Toward a Radical Middle» reunía su trabajo para la revista sobre política, guerra y derechos civiles. Dos de sus piezas cubren las marchas por los derechos civiles: la marcha por la no violencia desde Selma y la marcha del Black Power en Misisipi.

Qué quería decir

La introducción es breve y combativa. Según el resumen de la entrada de Wikipedia sobre el centrismo radical, Adler presentó el centro radical como un radicalismo que cura, rechazó la retórica violenta de finales de los sesenta y pidió reconciliar a la clase trabajadora blanca con los afroamericanos. AJ Cohn, que reseñó su no ficción reunida en The Harvard Crimson, describe la introducción como la reivindicación de un espacio para una posición política que nadie había formulado aún, un centrismo radicalizado, y señala que Adler encuentra fallos tanto en la izquierda radical como en la derecha radical. Cohn cita su lista de valores, que ella admitía pasados de moda: «Our values are corny ones, reason, decency, prosperity, human dignity» («nuestros valores son cursis: razón, decencia, prosperidad, dignidad humana»).

Debajo hay un argumento generacional. Adler pertenecía a la cohorte nacida justo antes de la Segunda Guerra Mundial, demasiado joven para haberla combatido y demasiado mayor para formar parte de la revuelta de los sesenta. Anna Wiener, en The New Republic, destaca la idea de Adler de que esa generación creció sin una retórica propia y se convirtió así, en su expresión, en la última custodia del lenguaje. Wiener la describe como una mujer de izquierdas que nunca fue izquierdista, escéptica y siempre sincera, y advierte de que su crítica a la izquierda radical no debe leerse como conservadurismo.

El lenguaje es el núcleo. Katie Ryder, en The Nation, describe el blanco de Adler como el cliché político: palabras cargadas como imperialismo, genocidio, racismo o brutalidad policial usadas como si significaran lo mismo. Adler quería conservar las distinciones entre afirmaciones literales, metáforas y cuestiones de grado. Era igual de dura con las simplezas del anticomunismo y con la retórica del «mundo libre». Ryder lo relaciona con la experiencia que formó a su generación, la guerra y lo que reveló sobre adónde puede llevar el lenguaje político inflado.

Lo que dijeron sus críticos

La introducción de Adler ha tenido lectores hostiles. Jonathon Sturgeon, en Flavorwire en 2015, la encontró desagradable con los radicales y sostuvo que malinterpretaba el radicalismo negro, y el radicalismo en general, casi a propósito. Cohn, más comprensivo, juzgó poco convincente el análisis político porque descansaba en la apelación a una mayoría que ella no podía demostrar. Las dos objeciones son justas, y valen también para muchos centristas posteriores. Decir que se habla en nombre de una mayoría sensata y silenciosa es fácil; demostrar que existe, y qué quiere, cuesta más. Por eso el trabajo de encuestas de Donald Warren, publicado pocos años después, es tan buen complemento de Adler.

Lo que conserva el centro radical

Adler no ofrece un programa de políticas. Su legado es un hábito mental, y bebe de más de un campo.

De la izquierda toma el movimiento por los derechos civiles como punto fijo moral y la convicción de que los trabajadores blancos y los afroamericanos tenían más que ganar juntos que separados. De la derecha, o al menos de la tradición liberal que los radicales de los sesenta despreciaban, toma la razón, la prosperidad y la paciencia con instituciones corrientes que mejoran despacio. Y la idea que no encaja en ninguno de los dos es su insistencia en que el lenguaje exacto es en sí mismo un bien político. Cuando todo adversario es un fascista y toda política un genocidio, nadie distingue un aviso serio del ruido, y nadie puede cerrar un acuerdo sin que lo llamen traidor.

Juntas, esas ideas se convierten en una regla de trabajo para el centrismo radical. Una política que quiere construir coaliciones entre bandos tiene que proteger las palabras de las que dependen esas coaliciones. En los debates europeos y españoles de 2026, sobre migración, vivienda o la propia Europa, la tentación de inflar es constante y llega desde todos los lados. El centro radical que esbozó Adler empieza por resistirla: describir el problema en su proporción, nombrar el desacuerdo real y reservar las palabras más fuertes para los casos que las merecen. Sus valores eran cursis, como ella decía. Resultan ser también la condición previa de cada síntesis que este programa intenta construir.

Preguntas y respuestas

¿Quién acuñó la expresión «centro radical» o «radical middle»?

El columnista de The New York Times William Safire se la atribuyó a Renata Adler, periodista de The New Yorker, que la usó en la introducción de su libro de ensayos «Toward a Radical Middle», publicado en 1969 (algunas ediciones dicen 1970).

¿Qué entendía Renata Adler por «radical middle»?

Un centrismo enérgico que rechazaba la retórica violenta de la izquierda y la derecha de los sesenta, defendía valores sencillos como la razón, la decencia, la prosperidad y la dignidad humana, y quería reconciliar a grupos que la política había enfrentado.

¿De qué trata «Toward a Radical Middle»?

Es una recopilación de crónicas y crítica de Adler para The New Yorker sobre la política, la guerra y los derechos civiles en los años sesenta, con una introducción que expone su idea de un centro radical.

Fuentes

  1. Radical centrism. Wikipedia (2026)
  2. After the Tall Timber (reseña). The Harvard Crimson (2015)
  3. Millennials, Meet Renata Adler. The New Republic (2015)
  4. Against the Barricades. The Nation (2015)
  5. The Perils of Centrism: On Renata Adler's After the Tall Timber. Flavorwire (2015)
  6. Renata Adler. Wikipedia (2026)

Recibe los artículos de la semana por correo