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John Avlon y «Independent Nation» explicado: la tradición centrista detrás del centrismo radical
John Avlon defendió en 2004 que independientes y centristas son la mayoría real de EE. UU. Qué dice el libro, qué le criticaron y qué sirve a Europa.
En resumen
«Independent Nation» (2004), de John Avlon, sostiene que centristas e independientes son una parte grande y desatendida del electorado, y que el centrismo es a la vez una estrategia ganadora y una filosofía de gobierno que antepone el patriotismo al partidismo y el interés nacional a los intereses particulares. Lo argumenta con breves biografías políticas de líderes del siglo XX, de Theodore Roosevelt a Bill Clinton y Rudy Giuliani. Sus críticos dijeron que su centrismo era en realidad moderación y su definición, demasiado amplia. Para el centrismo radical, su idea más útil es institucional: los escaños seguros y las primarias castigan al centro, así que hay que cambiar las reglas de la competencia electoral.
Ideas clave
- John Avlon, antiguo redactor de discursos de Rudy Giuliani, publicó «Independent Nation» en 2004; la edición de bolsillo salió en 2005 con el subtítulo «How Centrists Can Change American Politics».
- Avlon define el centrismo como anteponer el patriotismo al partidismo y el interés nacional a los intereses particulares.
- El libro retrata a líderes como Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson, Eisenhower, John F. Kennedy, Richard Nixon, Jimmy Carter, Bill Clinton y Giuliani.
- Avlon calcula que cerca del 90 % de los escaños del Congreso eran seguros para quien los ocupaba y que las primarias premian la lealtad al partido frente al atractivo para el centro.
- Sus críticos dijeron que su centrismo equivalía a moderación y tolerancia, y David Frum señaló que los movimientos independientes solían ser más radicales que los partidos.
De los cuatro libros estadounidenses que definieron el centrismo radical a principios de los 2000, «Independent Nation», de John Avlon, es el que habla de votantes y de líderes más que de políticas. Halstead y Lind escribieron un programa; Matthew Miller, un gran pacto; Mark Satin, una filosofía. Avlon escribió una historia de políticos centristas y un argumento sobre quién podía ganar.
Avlon llegó al tema desde la práctica. Según su perfil en Encyclopedia.com, se licenció en Yale en 1996, trabajó ese año en la campaña de reelección de Bill Clinton y entró después en la administración de Rudy Giuliani en Nueva York, primero como redactor de discursos y luego como director adjunto de comunicación. Era columnista del New York Sun cuando salió el libro. Lo publicó Harmony en marzo de 2004 como «Independent Nation: How Centrism Is Changing the Face of American Politics»; la edición de bolsillo de 2005, en Three Rivers Press, lleva el subtítulo «How Centrists Can Change American Politics». Más tarde cofundó el grupo bipartidista No Labels.
El argumento
La descripción de la editorial resume la tesis. Los moderados son una gran parte del electorado, la mayoría de los votantes prefiere soluciones de centro y los independientes superan en número a cada uno de los dos grandes partidos. Clinton y George W. Bush ganaron la presidencia con estrategias centristas. Así que el centrismo, sostiene Avlon, es una estrategia de campaña ganadora y también una filosofía de gobierno, que antepone el patriotismo y el interés nacional al partidismo y a los intereses particulares. Kirkus cita la definición con sus palabras: patriotismo antes que partidismo, interés nacional antes que intereses particulares.
Avlon lo defiende con breves biografías políticas de alcaldes, gobernadores y presidentes, unas dos docenas. La lista incluye a Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson, John F. Kennedy, Richard Nixon, Jimmy Carter, Earl Warren, la senadora Margaret Chase Smith, Jesse Ventura, Clinton, Bush y Giuliani. La entrevista de Roll Call con Avlon en 2004 añade a Truman y a Eisenhower, presentados como líderes cuya moderación rescató a sus partidos de sus propios extremos; Eisenhower revitalizó un Partido Republicano que llevaba cinco derrotas seguidas en las presidenciales. Roosevelt recibe un afecto especial como padre del movimiento progresista, un presidente republicano que rompió monopolios y protegió la naturaleza y que acabó rompiendo con su partido. Avlon dijo a Roll Call que la tradición progresista de Roosevelt seguía buscando casa.
El diagnóstico es tan institucional como histórico. En la misma entrevista Avlon explica por qué los centristas pierden pese a su número. Los dos partidos se reparten la mayoría moderada. Las direcciones imponen la lealtad. Los candidatos tienen que ganar unas primarias dominadas por la base antes de poder dirigirse al centro en las generales. Y calcula que cerca del 90 % de los escaños del Congreso se habían vuelto seguros para quien los ocupaba, por el diseño de los distritos y por el propio proceso electoral, de modo que la base es el único electorado que cuenta.
Lo que dijeron los críticos
Las reseñas fueron desiguales, y sus objeciones enseñan. Kirkus lo llamó un tratado mediocre y sostuvo que la definición de Avlon tenía que estirarse muchísimo para abarcar a figuras tan distintas como Nixon y Roosevelt; el centrismo de Nixon parecía más cálculo que temperamento, y Roosevelt solo encaja si el centro se desplaza bastante a la izquierda. También señaló que las mujeres apenas aparecen. Thomas Baldino, en Library Journal, dijo que lo que Avlon describía como centrismo era en realidad moderación, compromiso y tolerancia, aunque el libro se leía bien. El New York Post elogió la parte histórica y se quejó de que el libro despachaba deprisa a los cruzados con principios, como los abolicionistas o los activistas por los derechos civiles.
David Frum fue más lejos. Independencia y moderación son cosas distintas, escribió, y la mayoría de los movimientos independientes de la historia estadounidense, de los Free-Soilers a los Verdes, fueron más radicales que los partidos. El centro, además, se mueve con cada época, lo que hace escurridiza cualquier historia del centrismo.
Lo que el centrismo radical toma de Avlon
Los críticos tienen razón en que el centrismo de Avlon puede diluirse en moderación. Leído junto a los demás libros de la semana, sin embargo, «Independent Nation» aporta algo que los otros dejan en segundo plano.
Del lado progresista, Avlon recupera a Theodore Roosevelt: la ruptura de monopolios, la conservación y la disposición a usar el Estado contra el poder privado concentrado. Del lado conservador toma la disciplina fiscal y la figura del líder que aparta a su partido de la base militante, como hizo Eisenhower. Y su idea más original no encaja en ninguno de los dos. La independencia respecto de los partidos es un valor en sí mismo, y las reglas de la competencia electoral deciden si el centro puede hacerse oír. Los escaños seguros, las primarias dominadas por la base y la disciplina impuesta por las direcciones producen partisanos, quieran lo que quieran los votantes.
Juntas, esas piezas dan al centrismo radical una prioridad clara. Antes de discutir cualquier política concreta, reformar las reglas que seleccionan a quienes hacen las políticas, para que los candidatos tengan que ganarse al centro y los partidos tengan que competir por él. Halstead y Lind llegaron a la misma conclusión con su apoyo al voto por orden de preferencia. Avlon muestra por qué importa con un siglo de ejemplos. En Europa, donde los sistemas parlamentarios y las listas de partido moldean las carreras políticas a su manera, la pregunta se traslada tal cual: ¿quién elige a los candidatos y ante quién responden una vez elegidos?
El lema de Avlon que une idealismo y realismo, recogido en la entrada de Wikipedia sobre el centrismo radical, suena modesto. La lectura institucional de su libro lo vuelve más radical de lo que parece.
Preguntas y respuestas
¿De qué trata «Independent Nation» de John Avlon?
Es un libro de 2004 que sostiene que centristas e independientes son una parte grande y creciente del electorado estadounidense. Cuenta la historia de los líderes centristas del siglo XX mediante breves biografías políticas y defiende que el centrismo funciona como estrategia electoral y como filosofía de gobierno.
¿Cómo define John Avlon el centrismo?
Como anteponer el patriotismo al partidismo y el interés nacional a los intereses particulares. En otros textos une idealismo y realismo, y sostiene que cada uno es débil sin el otro.
¿Es John Avlon un centrista radical?
Su libro suele contarse entre las cuatro obras de principios de los 2000 que definieron el centrismo radical, junto a Halstead y Lind, Matthew Miller y Mark Satin. Es la más electoral y la menos programática de las cuatro.
Fuentes
- Independent Nation. John Avlon (2005)
- Independent Nation: How Centrism Is Changing the Face of American Politics (reseña). Kirkus Reviews (2004)
- Making a Case. Roll Call (2004)
- Avlon, John P.. Encyclopedia.com (2005)
- Independent Nation. David Frum (2007)
- Radical centrism. Wikipedia (2026)