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Dotación de capital al nacer para España: una propuesta de centro radical para cada recién nacido

Halstead y Lind propusieron un capital inicial para cada recién nacido. Reino Unido lo probó. Esta es una versión para España que aprende de sus errores.

En resumen

España debería abrir una cuenta invertida con 5.000 euros para cada niño que nace, con complementos mayores para las familias con pocos ingresos, bloqueada hasta los 18 años y custodiada por una entidad pública para que ninguna cuenta se pierda. La idea viene de The Radical Center de Halstead y Lind y se ensayó en el Child Trust Fund británico, cuyos 6,3 millones de cuentas muestran sus promesas y sus trampas. Con los 318.005 nacimientos de 2024, el coste sería de unos 1.600 millones de euros al año, financiados con una reforma del impuesto de sucesiones y donaciones.

Ideas clave

  • Halstead y Lind propusieron 6.000 dólares para cada niño al nacer en The Radical Center (2001).
  • El Child Trust Fund británico ingresó 2.000 millones de libras en 6,3 millones de cuentas infantiles desde 2005; en abril de 2021 había 145.000 cuentas vencidas sin reclamar.
  • España pagó 2.500 euros por nacimiento desde 2007 como ayuda única a los padres; el núcleo de la norma quedó derogado desde 2011.
  • Nuestra propuesta: 5.000 euros al nacer, más para las familias con pocos ingresos, invertidos por un custodio público y disponibles a los 18 años.
  • Con 318.005 nacimientos en 2024, el coste bruto ronda los 1.600 millones de euros al año, financiados reformando sucesiones y donaciones.

De todas las propuestas de The Radical Center (2001), de Ted Halstead y Michael Lind, la más sencilla es la que mejor resume la idea. Cada niño recibiría 6.000 dólares al nacer. El reseñista de The American Prospect lo comparó con una Homestead Act del siglo XXI. España debería crear su propia versión, y puede aprender de dos experimentos europeos que terminaron los dos en 2010.

Lo que Europa ya probó

Reino Unido aplicó lo más parecido a la idea de Halstead y Lind. La investigación de 2023 de la National Audit Office, el tribunal de cuentas británico, da las cifras. El gobierno ingresó más de 2.000 millones de libras en Child Trust Funds para 6,3 millones de niños nacidos entre el 1 de septiembre de 2002 y el 2 de enero de 2011. La mayoría recibió unas 250 libras al abrirse su cuenta; los niños de familias con pocos ingresos y los tutelados recibieron otras 250. En total, el 36 % de los niños recibió pagos públicos adicionales. Familiares, amigos o cualquier otra persona podían añadir dinero hasta los 18 años, cuando la cuenta vence y el joven puede retirarlo.

Entre los objetivos declarados del programa estaba garantizar que en el futuro todos los niños tuvieran un activo financiero al empezar la vida adulta. En 2010 el gobierno lo cerró para los nacidos después del 2 de enero de 2011.

La auditoría es igual de útil por lo que salió mal. Hacienda tuvo que abrir ella misma el 28 % de las cuentas, 1,7 millones, porque los padres no usaron el cheque en el plazo de un año, y los padres de familias con pocos ingresos lo abrían con menos frecuencia. Esas familias también añadían dinero con menos frecuencia: en 2011-12, el 11 % de las cuentas de sus hijos recibió aportaciones extra, de 202 libras de media, frente al 27 % de las cuentas de familias con más ingresos, con 342 libras de media. Y cuando vencieron las primeras cuentas, muchos jóvenes no fueron a por su dinero. A 5 de abril de 2021, 175.000 jóvenes de 18 años habían retirado o reinvertido su dinero y 145.000 no, y quedaban 394 millones de libras sin reclamar.

España probó algo distinto. La Ley 35/2007 creó un pago de 2.500 euros por cada hijo nacido o adoptado, como deducción en el IRPF o como prestación única de la Seguridad Social. Iba a los padres en el momento del nacimiento. El núcleo de la ley quedó derogado con efectos desde el 1 de enero de 2011 por el Real Decreto-ley 8/2010, el decreto de ajuste de mayo de 2010.

Europa ha probado, por tanto, las dos versiones de la idea. La británica construyó un activo a nombre del niño y tropezó con la apertura y el seguimiento de las cuentas. La española entregó dinero a los padres y no dejó nada al niño. Las dos cayeron en el mismo año de ajuste.

La propuesta

España debería crear una dotación de capital al nacer: un capital de partida para cada niño, diseñado para corregir las debilidades que encontró la auditoría británica.

Cada niño nacido o adoptado en España recibe 5.000 euros en una cuenta personal que se abre automáticamente al inscribir el nacimiento en el Registro Civil. Nadie tiene que solicitar nada, elegir entidad ni entregar un cheque. Los niños de familias beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital o tutelados reciben una cantidad mayor, de modo que el complemento progresivo haga el trabajo que en Reino Unido hicieron las aportaciones familiares para los niños de familias acomodadas.

El dinero se invierte en un fondo indexado diversificado y de bajo coste, gestionado con mandato público por un único custodio, y las familias pueden hacer aportaciones adicionales. La cuenta aparece en el expediente digital del niño, y después del joven, en la Agencia Tributaria, con el saldo visible en todo momento. A los 18 años el dinero queda disponible, y a los 25 cualquier saldo sin reclamar se transfiere automáticamente a la cuenta bancaria que la persona tenga registrada. Ninguna cuenta se pierde.

El coste es fácil de estimar. El INE registró 318.005 nacimientos en España en 2024. A 5.000 euros cada uno, el desembolso bruto anual ronda los 1.600 millones de euros, antes de los importes adicionales para niños de familias con pocos ingresos. Como comparación, el pago de 2.500 euros de 2007 costaría unos 800 millones con la natalidad actual.

La financiación debería salir de una reforma del impuesto de sucesiones y donaciones, con un mínimo común en todas las comunidades autónomas. La lógica es directa: la riqueza que pasa en privado de una generación a otra ayuda a pagar un capital modesto que pasa en público a cada niño.

Por qué es una política de centro radical

A la izquierda le preocupa que la riqueza heredada consolide la ventaja y que los hijos de familias pobres empiecen la vida adulta sin nada a lo que agarrarse. La propuesta responde con redistribución de las grandes herencias hacia todos los niños, con más peso para los más pobres.

A la derecha le preocupa que las transferencias en efectivo se gasten y se olviden, quiere que la gente tenga patrimonio y confía en el ahorro a largo plazo en los mercados para construir autonomía. La propuesta responde con propiedad: una cuenta invertida a nombre del niño, que crece durante dieciocho años y admite aportaciones de la familia.

La idea que no encaja en ninguna tradición es la que Halstead y Lind pusieron en el centro de su libro: cada ciudadano debería empezar la vida adulta con un capital, como parte de su pertenencia a la comunidad. La dotación es independiente de las ayudas a la renta y del sistema de pensiones. Es un derecho social distinto, centrado en la línea de salida.

Habrá quien diga que 5.000 euros es poco. Invertidos durante dieciocho años se convierten en una suma relevante para una fianza de alquiler, una formación o un primer negocio, y cambian la experiencia de cumplir 18 años para los jóvenes sin capital familiar detrás. Otros dirán que ese dinero rinde más en servicios. España debería hacer las dos cosas, y una fuente de ingresos propia evita que la dotación compita con escuelas y centros de salud por los mismos euros. Los experimentos británico y español se abandonaron en plena crisis fiscal. Una versión financiada con una reforma fiscal específica, abierta automáticamente e imposible de perder sería mucho más difícil de cancelar la próxima vez que se aprieten los presupuestos.

Preguntas y respuestas

¿Qué es una dotación de capital al nacer o «baby bond»?

Es una cantidad de dinero público depositada en una cuenta invertida a nombre del niño al nacer, que crece hasta la edad adulta y que entonces puede usar el joven. El Child Trust Fund británico (2005–2011) es el ejemplo europeo más conocido.

¿Cuánto costaría a España una dotación de capital al nacer?

Con 5.000 euros por niño y los 318.005 nacimientos que registró el INE en 2024, el coste bruto anual sería de unos 1.600 millones de euros, antes de los complementos para familias con pocos ingresos.

¿Qué falló en el Child Trust Fund británico?

Se cerró en 2010 para los nuevos nacimientos y su diseño dejó huecos: Hacienda tuvo que abrir el 28 % de las cuentas porque los padres no lo hicieron, las familias con menos ingresos recibieron menos aportaciones extra y muchas cuentas vencidas quedaron sin reclamar.

Fuentes

  1. Investigation into Child Trust Funds. National Audit Office (2023)
  2. Child Trust Funds. GOV.UK (2026)
  3. Movimiento Natural de la Población 2024. INE (2025)
  4. Ley 35/2007, deducción por nacimiento o adopción y prestación de pago único. BOE (2007)
  5. The Radical Center: The Future of American Politics (reseña). The American Prospect (2001)