# ¿Qué es el clientelismo político? Definición, ejemplos en España y cómo acabar con él

> El clientelismo político es el intercambio de beneficios materiales dirigidos, como empleos, contratos, subvenciones o favores, por votos y apoyo político, de modo que el beneficio depende de cómo se comporta políticamente quien lo recibe. El politólogo Allen Hicken lo describe como una relación de doble sentido, desigual y repetida, que a menudo pasa por intermediarios. Debilita la rendición de cuentas electoral y deja sin bienes públicos. En España se llamó caciquismo; la respuesta del centro radical es que las prestaciones sean automáticas y por regla, y que las carreras públicas dependan del mérito.

- URL: https://www.radicalcentre.eu/es/articulos/que-es-el-clientelismo-politico
- Language: es
- Publisher: radical centre / centro radical
- Published: 2026-10-26
- Topic: Democracia e instituciones
- Author: radical centre
- Licence: CC BY 4.0

## Key points

- El clientelismo es el intercambio de beneficios dirigidos por apoyo político; Allen Hicken identifica cuatro elementos: relación de doble sentido, contingencia, jerarquía y repetición.
- El patronazgo es un término más estrecho para el flujo de beneficios hacia los miembros del partido, como empleos públicos para los leales.
- La revisión de Graham, Larreguy y Querubín para el NBER (2026) concluye que el clientelismo debilita la rendición de cuentas electoral y fomenta la búsqueda de rentas y la falta de bienes públicos.
- Fukuyama atribuye el clientelismo a una democracia que llega antes que una administración profesional; la Restauración española funcionó con caciques y un reparto previo de escaños.
- Acabar con él exige prestaciones por regla, carreras por mérito y datos visibles, con aportaciones de la izquierda y de la derecha.

El clientelismo político es el intercambio de beneficios materiales dirigidos por apoyo político. Un partido o un político entrega a una persona o a un grupo algo concreto, un empleo público, un contrato, una subvención, una licencia, un empujón a un expediente, y espera a cambio su voto, su trabajo en campaña o su lealtad. Lo que lo convierte en clientelismo es que el beneficio depende del comportamiento político. Una pensión que cobran todos los mayores de 65 años es una política pública. Un puesto ofrecido a un simpatizante porque hizo campaña es clientelismo.

La ciencia política ha afinado la definición. Allen Hicken, en una revisión de 2011 para la *Annual Review of Political Science*, identifica cuatro elementos, tal como los resume la entrada de Wikipedia sobre el concepto. La relación es diádica, va en los dos sentidos entre patrón y cliente. Es contingente, porque el beneficio depende de lo que el ciudadano haga en política. Es jerárquica, porque el político tiene más poder que el votante. Y se repite: el intercambio es continuo, y eso es lo que permite que las dos partes se fíen.

Hay una palabra cercana que confunde. Patronazgo se usa a menudo como sinónimo, pero Susan Stokes y sus coautores la emplean en un sentido más estrecho, para los beneficios que circulan dentro de un partido hacia sus miembros, por ejemplo empleos públicos para los afiliados leales. El clientelismo es el intercambio más amplio con los votantes. En el castellano de la calle todo acaba bajo la palabra enchufismo. El clientelismo es además uno de los diez problemas del discurso de lanzamiento de [Democracia 21](/es/articulos/democracia-21-miriam-gonzalez-propuestas-centro-radical), que nuestro programa ha dedicado esta semana a analizar.

## Cómo funciona y por qué dura

La revisión más reciente de la investigación es un capítulo para el *Handbook of Political Economy* de Jimmy Graham, Horacio Larreguy y Pablo Querubín, publicado como documento de trabajo del NBER en enero de 2026. Su resumen describe a políticos que se apoyan en intermediarios que los conectan con los votantes, y los dos eslabones de la cadena, del político al intermediario y del intermediario al votante, tienen problemas de agencia. La vigilancia, la selección y las redes sociales son lo que sostiene los intercambios. Su veredicto sobre las consecuencias es tajante: el clientelismo debilita la rendición de cuentas electoral y fomenta la búsqueda de rentas y la escasez de bienes públicos. El subdesarrollo económico facilita el clientelismo, y el clientelismo puede a su vez mantener el subdesarrollo.

El mecanismo explica el daño. Cuando los votos se compran con favores privados, un político gana poco construyendo una buena escuela o una carretera que usan todos, y los votantes pierden su arma principal, que es echar a un gobierno que lo hizo mal. La entrada de Wikipedia cita además estudios que relacionan el clientelismo con la corrupción y que encuentran que los votantes de sistemas clientelares castigan menos a los políticos corruptos.

Francis Fukuyama, cuyo *Orden y decadencia de la política* [explicamos aquí](/es/articulos/fukuyama-orden-y-decadencia-de-la-politica-explicado), aporta la historia. Según la lectura de Branko Milanovic, Fukuyama trata el clientelismo como una forma de proto rendición de cuentas: al menos el patrón tiene que entregar algo. Los países que se democratizaron antes de construir una administración profesional, entre ellos Grecia e Italia, cayeron en una política clientelar; Alemania, que construyó primero su burocracia, la evitó. Estados Unidos después de Andrew Jackson fue un prototipo clientelar que se limpió más tarde con la Era Progresista y el New Deal.

## La versión española: el caciquismo

España tiene su propio nombre para esto. Durante la Restauración, que empezó en la década de 1870, conservadores y liberales se turnaban en el poder por acuerdo. La historia de las diputaciones provinciales de Enrique Orduña Rebollo, publicada por la Fundación Democracia y Gobierno Local, describe el mecanismo. Las candidaturas se pactaban entre los partidos del régimen y las oligarquías locales, y el reparto de escaños resultante, el encasillado, se hacía en el Ministerio de la Gobernación, de modo que el nuevo Gobierno siempre tenía su mayoría. En el campo, los caciques, personas con peso social, económico o administrativo, controlaban directamente a amplios grupos de votantes. Joaquín Costa, en *Oligarquía y caciquismo*, llamó a esa red la verdadera forma de gobierno en España. Las ciudades eran más difíciles de manejar: en Madrid ganó una candidatura republicana en las primeras generales celebradas tras la ley del sufragio universal.

El pasado sigue pesando. Nuestro artículo sobre [clientelismo y crecimiento](/es/articulos/clientelismo-crecimiento-grecia-italia-espana-fukuyama) repasó lo que encontró el Banco de España sobre calidad institucional y productividad. El Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional da a España 55 puntos sobre 100, diez menos que en 2012, una de las mayores caídas de Europa occidental, y recuerda que el país vivió sus mayores protestas en años contra la corrupción.

## Quién se siente estafado

*The Radical Center*, de Donald Warren, de 1976, añade un aviso político. Sus radicales de clase media, como recuerda John Judis en un texto para el Carnegie Endowment, veían al Gobierno favoreciendo a la vez a los ricos y a los pobres. La gente del medio, que paga y recibe poca ayuda discrecional, lee cada favor dirigido como prueba de que el juego está amañado. El clientelismo daña la confianza mucho más allá de las personas que compra, y el resentimiento que crea alimenta el populismo.

## La respuesta del centro radical

La izquierda acierta en que la ayuda pública es un derecho de los ciudadanos y en que el empleo, la subvención o la prestación de nadie debe depender de su voto. La derecha y la tradición liberal de mercado aciertan en que las reglas impersonales, la competencia abierta y la selección por mérito reducen la discrecionalidad con la que comercian los patronos. La idea que no encaja en ningún bando es mecánica: que las prestaciones sean automáticas y por regla siempre que se pueda, pagadas a partir de datos que el Estado ya tiene, para que al intermediario no le quede nada que repartir. Y después, publicar quién recibió qué, de forma que un vecino o una periodista puedan leerlo.

España ya tiene herramientas para parte de esto, como los datos fiscales que pueden activar pagos de forma automática y las oposiciones para entrar en la función pública. El trabajo consiste en llevarlas a los sitios donde todavía vive la discrecionalidad, como los puestos interinos, los contratos menores y las subvenciones discrecionales. Nuestro [ejercicio de las cinco columnas](/es/articulos/ejercicio-cinco-columnas-diez-problemas-democracia-21) propone los indicadores que dirían si funciona.

## FAQ

### ¿Qué es el clientelismo, en palabras sencillas?

Un político o un partido da a una persona o a un grupo algo material, como un empleo, un contrato, una subvención o un favor, y espera a cambio su voto o su apoyo. El beneficio depende de la lealtad política y la relación se repite con el tiempo.

### ¿Qué diferencia hay entre clientelismo y patronazgo?

Los términos se solapan y a menudo se usan como sinónimos. Algunos politólogos, como Susan Stokes y sus coautores, reservan patronazgo para los beneficios que circulan dentro de un partido hacia sus miembros, normalmente empleos públicos, y usan clientelismo para el intercambio más amplio con los votantes.

### ¿Qué fue el caciquismo?

La forma española del clientelismo durante la monarquía de la Restauración, iniciada en la década de 1870. Notables locales, los caciques, controlaban el voto rural, y los dos partidos dinásticos pactaban de antemano el reparto de escaños, el llamado encasillado.

### ¿Cómo se reduce el clientelismo?

Quitando discrecionalidad: prestaciones concedidas automáticamente por regla, empleos públicos cubiertos por concurso abierto, contratos con competencia real y datos que permitan a los ciudadanos ver quién recibió qué.

## Sources

- [Clientelism](https://en.wikipedia.org/wiki/Clientelism), Wikipedia (2026)
- [Clientelism: How It Works, Why It Persists and How to Break It](https://www.nber.org/papers/w34761), NBER (Graham, Larreguy y Querubín) (2026)
- [Political Decay in Our Time: A review of Fukuyama's vol. 2](https://www.globalpolicyjournal.com/blog/04/12/2019/political-decay-our-time-review-fukuyamas-vol-2), Global Policy Journal (Branko Milanovic) (2019)
- [Las diputaciones provinciales en la Restauración (Historia de las diputaciones provinciales)](https://gobiernolocal.org/publicaciones/2025/05_claves47_capitulo5.pdf), Fundación Democracia y Gobierno Local (Enrique Orduña Rebollo) (2025)
- [The return of the Middle American Radical](https://carnegieendowment.org/posts/2015/10/the-return-of-the-middle-american-radical), Carnegie Endowment for International Peace (John Judis) (2015)
- [Corruption Perceptions Index 2025: Europe must step up leadership in fight against corruption](https://www.transparency.org/en/press/corruption-perceptions-index-2025-europe-must-step-up-leadership-fight-against-corruption), Transparency International (2026)
